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miércoles, 2 de octubre de 2013

LAMENTABLE.

En Pontevedra hay personajes, individuos, dignos de mención, por muchos y diversos motivos, muchos de ellos entrañables y dignos de mención y recuerdo. Pero hoy quiero hablar de un sinvergüenza, de un auténtico sinvergüenza, creo que conocido para gran parte de los pontevedreses.
El individuo en cuestión, del cual no voy a decir el nombre, por que no lo se y por que tampoco quiero saberlo, pasea día sí y día también por el centro de Pontevedra pidiendo dinero a los viandantes cual persona realmente necesitada. El hombre con su andar desgarbado aborda a cada persona que ve para pedir 1 euro, siempre un solo euro.
Lo que resulta cómico, es la excusa que el individuo en cuestión utiliza. En las múltiples ocasiones que me ha abordado, ha utilizado excusas que pasan desde la necesidad de 1 euro para gasolina, por haberse quedado sin ella y necesita desplazarse a cualquier lugar; a la necesidad de ese euro para pagar una multa, pues tiene 59 euros cuando la multa es de 60. Estas 2, entre otras, me las ha contado ese caradura.
Además a esto siempre le suma el agravante de que dice ser un visitante en la ciudad.
El colmo de los colmos me lo han contado hoy, este sinvergüenza el pasado domingo se presentó en el Hospital Provincial por todas y cada una de las habitaciones para pedir ese dichoso euro con una de las excusas antes comentadas. Realmente patético.
No acabo de explicarme como la seguridad del hospital no llegó a darse cuenta de la entrada de ese individuo, pues me parece que no debe ser la primera vez que lo hace.
Vergonzoso. Desde aquí les pido a todos y cada uno de los pontevedreses que alguna vez se hayan visto abordados por tal caradura, o que en un futuro se puedan encontrar con alguien que les cuenta tal milonga que en ningún caso le den un solo céntimo a este personaje. Es más, les pido que si ven que alguien hace el amago de darle algo vayan a su vera y le digan lo estafador que es este hombre.
Si no lo digo reviento, pero es que me pone de los nervios. Es más que lamentable que existan personas así.